Esta es una adaptación de la famosa tarta de La Viña. Podéis modificar las cantidades de queso para lograr sabores diferentes. ¡Allá vamos!
100 g. queso triturado manchego viejo tostado
350 g. queso crema natural
200 g. queso crema azul
4 huevos
300 ml. nata líquida para montar
130 g. azúcar (yo uso azúcar de caña ecológico y lo muelo un poco )
1 cucharada sopera de harina tipo MAIZENA
Preparación
Para preparar la mezcla yo he utilizado un robot de cocina a poca velocidad, sólo lo suficiente para mezclar bien los ingredientes.
-Empezamos triturando el queso manchego hasta obtener una textura semejante a la de la primera imagen de los ingredientes.
-Batimos todos los quesos hasta obtener una mezcla sin grumos.
- Añadimos el azúcar mezclando durante unos 2 o 3 minutos.
-Incorporamos los huevos. Lo hacemos uno a uno para que mezclen bien y, de esta forma nos aseguramos que están bien frescos (yo los abro en un bol aparte)
-Incorporamos la harina, batimos hasta que se integre.
-En un molde de horno desmontable (es muy importante que sea desmontable) ponemos papel de horno para evitar que parte de la masa se salga por los bordes del molde)
Añadimos la mezcla y recortamos los bordes del papel unos 5 cm por encima del borde del molde.
Lo introducimos en el horno (precalentado) a media altura con una temperatura de 180º (calor arriba y abajo) Si queremos la tarta más hecha tendremos que dejarla en el horno más tiempo, si preferimos que esté más jugosa, menos. No os puedo decir el tiempo de horno, cada uno es un mundo, pero podéis ir viendo.
Al verla tostadita ya suele estar hecha y aunque la veáis que se mueve, al enfriar va cuajando.
-Dejadla enfriar y, si queréis disfrutar mejor de esta estupenda tarta, metedla en la nevera uno o dos días y comerla a temperatura ambiente.
¡Que aproveche!


















